Bronquitis infecciosa en aves

La bronquitis infecciosa aviar (IB) es una enfermedad vírica, aguda y altamente contagiosa que afecta únicamente a aves gallináceas de todas las edades, siendo mucho más severa en pollos jóvenes de no más de 2 semanas de edad.


La enfermedad se encuentra distribuida mundialmente, con grandes impactos económicos, debido a la alta mortalidad en pollos de engorde y a perdidas en la producción de huevos en ponedoras y reproductoras.
Se difunde rápidamente por el aire o por contacto con heces de animales infectados en las primeras 48 horas dentro de un mismo lote o camada.
Infecciones intercurrentes producidas por agentes inmunosupresores y la presencia de agentes bacterianos son factores que predisponen al desarrollo de la enfermedad.
Las aves adquieren el virus por vía respiratoria, el cual se replica en el epitelio respiratorio, e induce signos clínicos respiratorios (estornudos, tos, estertores, secreción nasal y conjuntivitis) y lesiones en mucosa de tracto respiratorio superior (congestión, petequias y abundante exudado catarral mucoso). La capacidad de replicarse en otros epitelios distintos al respiratorio varía entre cepas de IBV. Algunas cepas pueden replicarse en riñones causando cuadros clínicos con mayor mortalidad, mientras que otras replican en el oviducto, y como consecuencia causan alteraciones externas e internas en los huevos, pigmentados, deformados, o huevos con cáscaras débiles y clara de huevo acuosa. 
Los efectos negativos causados por la Bronquitis Infecciosa se pueden prevenir por medio de vacunaciones y realizando de manera correcta los principios de bioseguridad.
El virus de la bronquitis infecciosa aviar, y en general todos los coronavirus, presenta una gran variabilidad genética, determinada por su capacidad de mutación y recombinación, lo cual complica el control de la enfermedad.
Por ello, es importante determinar el serotipo y conocer la situación de campo de la enfermedad, si se trata de un cuadro clínico esporádico o de un brote que afecta a diferentes granjas de la integración, y si el virus involucrado en los casos es el mismo o no. 
La administración de inmunoestimulantes junto con la vacuna, siempre que el serotipo vacunal se corresponda con el de campo, activa el sistema inmune general específico e inespecífico mejorando así la respuesta frente a la vacunación.

Ferran Brull, ingeniero Agrónomo y Gerente de área en IFTA – Innovative Feed & Technological Additives

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