Consumo, conocimientos y creencias

Resultados de la encuesta de CINCAP sobre la carne de pollo

Durante los pasados meses de mayo y junio, desde CINCAP realizamos una encuesta virtual enviada por e-mail y redes sociales a un total de 246 personas con el objetivo de identificar el consumo de carne de pollo y subproductos por las personas, y creencias relativas a dichos alimentos.  A continuación, compartimos con los resultados. 

¿A quiénes se realizó la encuesta?
La muestra estuvo constituida por 246 personas, de las cuales algo menos de la mitad (40%) eran Nutricionistas y estudiantes de la carrera, y 1/3 entraron en la categoría “Consumidores no relacionados con alimentación/salud/avicultura”.
El resto de los encuestados fueron otros profesionales de la salud, gastronómicos, profesionales y no profesionales que se desempeñan en la industria avícola y médicos veterinarios.

Frecuencia de consumo de carnes en general.
Del total de encuestados, 7 de cada 10 indicaron consumir carnes en general más de 3 veces por semana y hasta diariamente. Sólo 6 personas (2%) indicaron no consumir carnes de ningún tipo.

Frecuencia de consumo de carne de pollo.
7 de cada 10 personas indicaron consumir pollo 2 o más veces por semana, existiendo dentro de éstos un subgrupo de 31 personas (13%) que consumía carne de pollo 4 veces por semana o más.

Motivos por los cuales eligen consumir carne de pollo.


Más de la mitad de los encuestados indicó que lo hacen porque les gusta y porque el pollo “es fácil y práctico de preparar”. Cuatro (4) de cada 10 indicaron que eligen la carne de pollo porque “es un alimento nutritivo”, y aproximadamente un tercio la elige porque “es una carne económica”.

Frecuencia de consumo de productos industriales de pollo.
Cuando se preguntó acerca de la frecuencia de consumo de productos industriales de pollo tales como medallones, formitas rebozadas, hamburguesas, etc., aproximadamente una cuarta parte (27%) indicó hacerlo menos de una vez por semana. Seis (6) de cada diez (10) encuestados indicaron no consumirlos. 

Creencia en el mito de las hormonas agregadas.


Aproximadamente 6 de cada 10 encuestados afirmó correctamente que la carne de pollo no tiene hormonas agregadas. Sin embargo, casi 2 de cada 10 consideraron que sí se le administran, y una proporción similar no supo o no deseó contestar la pregunta.

CONCLUSIONES
La carne de pollo continúa siendo una de las favoritas a la hora de las comidas, principalmente por su sabor y su practicidad.
A esto se suma el hecho de que es una carne altamente saludable por su perfil de nutrientes, lo cual la hace muy apropiada para todas las etapas de la vida.En la muestra encuestada, la frecuencia de consumo de los productos industriales de pollo fue baja, posiblemente cediendo su lugar a las preparaciones caseras con carne de pollo, tales como milanesas, albóndigas y hamburguesas, entre otras. Dichos productos industriales pueden constituirse en una alternativa práctica para momentos específicos.La proporción de personas que indicó creer que los pollos reciben hormonas durante su crianza disminuyó notoriamente en relación a encuestas anteriores, en donde aproximadamente la mitad de la muestra afirmaba esta creencia. De cualquier modo, es necesario continuar difundiendo información correcta acerca de cómo se producen los pollos que consumimos, dejando en claro que la carne de pollo no contiene hormonas agregadas.Para contribuir a mantener la salud, es fundamental enfatizar en la importancia de realizar una alimentación variada, que incluya vegetales, frutas, cereales integrales y legumbres, frutos secos y semillas, lácteos descremados y carnes variadas, privilegiando el consumo de carnes blancas magras, entre las que se encuentra la carne de pollo.
Es por ello que la carne de pollo es parte de una alimentación saludable.

Centro de Información Nutricional de la Carne de Pollo