La confirmación de un nuevo caso de gripe aviar en Argentina, específicamente en Córdoba, ha generado preocupación entre la población. Sin embargo, desde la industria avícola aseguran que la enfermedad no afecta a las aves que pasan por la cadena industrial que culmina en la venta en góndolas, por lo que el consumo de carne de pollo y huevos es seguro.

En diálogo con los medios, fuentes del sector avícola indicaron que la gripe aviar se da en aves silvestres, que emigran hacia el sur y que han sido afectadas por la enfermedad en otros países. De hecho, hace varios meses que la industria avícola trabaja en colaboración con Senasa para estar alerta ante la posibilidad de contagio.
El último caso registrado en Córdoba, según confirmó el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa), se dio en dos patos silvestres muertos, lo que refuerza la idea de que la gripe aviar no afecta a las aves que se crían en la industria avícola.
Las recomendaciones emitidas por las autoridades para evitar la propagación de la enfermedad son claras: notificar de forma urgente al Senasa cualquier anomalía en la producción avícola, como una elevada mortandad o reducción en la producción de huevos, entre otros síntomas.
En conclusión, aunque la confirmación de un nuevo caso de gripe aviar en Argentina puede generar preocupación entre los consumidores, la industria avícola ha asegurado que la enfermedad no afecta a las aves que se crían en las granjas y que llegan a los supermercados. Es importante seguir las recomendaciones de las autoridades sanitarias para evitar la propagación de la enfermedad.
Recomendaciones
- Cualquier anomalía de las descriptas debe ser notificada de forma urgente y obligatoria al Senasa.
- Se debe informar si se detecta una elevada mortandad, sintomatología respiratoria como tos, jadeo o secreción nasal; síntomas neurológicos, como temblores; y también si hay reducción en la producción de huevos.
- Otros de los indicios a tener en cuenta a la hora de informar posibles contagios son: reducción en la ingesta de alimentos y agua en torno al 20%, si hay mortandad de aves migratorias, acuáticas, marinas y rapaces; si se ven aves con temblores, depresión, o incoordinación.













