Se refuerza la vigilancia epidemiológica en las provincias de Chaco y Formosa en Argentina para prevenir la influenza aviar, según lo informado por el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) a los organismos provinciales y nacionales. Esta medida se tomó en el marco de la declaración de emergencia sanitaria nacional por influenza aviar de alta patogenicidad (IAAP). El director del Centro Regional Chaco-Formosa del Senasa, Facundo Galvani, explicó la situación actual del país en cuanto a la enfermedad, las rutas migratorias de las aves silvestres y la sintomatología de la influenza aviar. Además, se hizo hincapié en la importancia de la detección temprana y la notificación inmediata de las aves muertas o con sintomatología compatible con influenza aviar para realizar las acciones sanitarias correspondientes.

El refuerzo de los controles en las provincias de Chaco y Formosa en sus límites fronterizos con Brasil, Paraguay y Bolivia también fue enfatizado, y se insistió en la necesidad de reforzar la bioseguridad en las granjas para prevenir la entrada del virus y la propagación de la enfermedad. Se recordó la importancia de que los productores estén inscritos en el Registro Nacional Sanitario de Productores Agropecuarios (Renspa) para lograr la trazabilidad ante un evento sanitario.
En el marco de las acciones de vigilancia epidemiológica, en la provincia de Formosa, el organismo sanitario llevó a cabo monitoreos terrestres y acuáticos en el bañado La Estrella, en Fortín Soledad y El Escondido (departamento Patiño) y en Guadalcázar (departamento Bermejo). El bañado es un gran espejo de agua que recibe aves migratorias de diferentes especies y está cerca de Bolivia y las provincias de Salta y Jujuy, donde se detectaron casos positivos de influenza.
Las medidas de bioseguridad consisten en establecer barreras para que el virus no entre en contacto con las aves de la granja. Quienes tengan aves en sus casas deben mantenerlas encerradas para que no tengan contacto con aves silvestres. Se debe evitar visitar otras granjas o casas donde tengan aves, y en caso de hacerlo, no tomar contacto con ellas. Además, se debe utilizar ropa y calzado exclusivos para trabajar con las aves, y disponer el alimento y bebida en lugares donde solo accedan las aves. Asimismo, se deben colocar elementos en el predio que contribuyan a disipar a las aves silvestres (espantapájaros, globos, dispositivos sonoros o que reflejen la luz). Se debe revisar diariamente la salud de las aves, y si se detecta eventos sanitarios o signos clínicos, no se debe tocar a las aves, sino notificar inmediatamente al Senasa.
Finalmente, se recordó la importancia de la capacitación y se anunció una capacitación sobre influenza aviar el próximo 7 de marzo, que estará destinada a la población en general.













