Juan Martín Gange, ingeniero agrónomo del Departamento de Agricultura de la Estación Experimental Agropecuaria del INTA en Concepción del Uruguay, está liderando investigaciones y prácticas para mejorar la sostenibilidad en la producción avícola. Su trabajo se enfoca en dos áreas principales: la economía de la producción avícola y el manejo sostenible de los residuos generados en esta actividad.

Una de las principales preocupaciones del profesional es la gestión de la cama de pollo, el principal residuo de la producción de pollos parrilleros en Entre Ríos, la provincia que concentra alrededor del 50% de la producción aviar de Argentina. Este residuo, compuesto por materiales como cáscara de arroz o aserrín, actúa como aislante en los galpones durante la crianza de las aves, pero después de varias crianzas, debe ser tratado antes de su uso agronómico como fertilizante.
El INTA trabaja en tratamientos de autocalentamiento para reducir la carga bacteriana y otros contaminantes, como residuos de antibióticos, en la cama de pollo. Esta técnica es relativamente sencilla y se ha demostrado eficaz, aunque aún presenta desafíos para su implementación generalizada.
Además, desde INTA subrayan la importancia de la colaboración interdisciplinaria y la extensión hacia todos los actores de la cadena avícola, incluyendo universidades, SENASA, y el gobierno provincial. La densidad de granjas en la región requiere un manejo cuidadoso para evitar la contaminación cruzada y maximizar el uso seguro de los residuos en la agricultura.













