Buenas prácticas en almacenaje de huevos

05/20/2013

Bioseguridad

Buenas prácticas en almacenaje de huevos

Tras la llegada de los huevos a la planta de incubación, se almacenan durante varios días antes de que comience la incubación. Este periodo puede variar considerablemente entre 0 y 20 días, o a veces incluso más. Para reducir al mínimo la mortalidad de embriones y aumentar al máximo la incubabilidad / calidad del pollito, resulta esencial conseguir las condiciones óptimas en la sala de almacenaje de los huevos. La finalidad del almacenaje de los huevos es aplazar el desarrollo del embrión hasta que se inicie la incubación. Un almacenaje incorrecto provocará un aumento en la mortalidad embrionaria temprana , que a menudo se confunden con huevos infértiles . En este artículo, nos centramos en dos de los parámetros más importantes del almacenaje de los huevos: la temperatura y la humedad.

Temperatura

Al refrigerar los embriones, su desarrollo se va disminuyendo hasta que se detiene. Normalmente, este punto se denomina cero fisiológico. Entre los investigadores, existe cierto debate sobre el cero fisiológico real. Edwards (1902) registró que se situaba en 21 °C, mientras que Funk y Biellier (1944) aseguraron que se encontraba a 28 °C. Más recientemente, Fasenko y col. (1992) descubrieron que el desarrollo se detenía a 14 °C.

Sabemos, por experiencia, que una temperatura de 21 °C es suficiente para frenar el desarrollo del embrión durante algunos días.

Las temperaturas de almacenaje reales dependerán de durante cuánto tiempo estarán almacenados los huevos. Unas temperaturas más frías serían más beneficiosas en el caso de un almacenaje más largo, puesto que retrasan el desarrollo del embrión durante más tiempo que unas temperaturas más cálidas.

No es recomendable almacenar los huevos por encima de 21 °C, ya que esto podría aumentar el crecimiento de las bacterias en la superficie del huevo.

Un almacenaje superior a 7 días aumentará la mortalidad temprana de los embriones debido a muerte celular. Recientemente, se ha desarrollado un método para reducir al mínimo este fenómeno, denominado «periodo cortos de incubación controlados durante el almacenaje de los huevos» (Dr. Dinah Nicholson, Aviagen). Este método estimula la división celular y aumenta la posibilidad de almacenar los huevos durante más tiempo, a la vez que se reducen las pérdidas al mínimo.

Existen algunos consejos respecto a la temperatura en la sala de almacenaje de los huevos:

Cuando se almacenen los huevos durante largos periodos, asegúrese de que la temperatura se disminuye lo antes posible; no espere 7 días antes de reducir la temperatura.

La temperatura debe ser uniforme en toda la sala de almacenaje de los huevos. Diferentes temperaturas provocarán que los huevos alcancen la temperatura de incubación en momentos diferentes y, por tanto, nacerán en momentos diferentes, lo que aumentará la ventana de nacimiento. La mejor forma de garantizar que se consigue una temperatura homogénea es instalar varios termómetros por toda la sala de almacenaje de los huevos.

Utilice termómetros de «máxima y mínima» en lugar de los normales. Pueden comprobarse una vez al día, proporcionándole los extremos de las últimas 24 horas.

No sitúe los termómetros contra la pared, ya que la temperatura de esta puede influirles y, por tanto, reaccionarán de forma más lenta que los que estén suspendidos.

Utilice termómetro de máx.-mín. que estén suspendidos en el aire.

 

Asegúrese de que ningún sensor de registro o control se encuentra en línea directa con las fuentes de temperatura o humedad, dado que esto podría provocar lecturas falsas.

El movimiento de aire dentro del almacén puede utilizarse para crear un ambiente uniforme. Para ello, los ventiladores de techo pueden resultar útiles. Sin embargo, estos ventiladores no deben dar aire directamente sobre los huevos, ya que esto podría reducir aún más la temperatura, debido al efecto de frío del viento. Es más, si el aire se moviera rápidamente entre los huevos, también se podría perder humedad. Por lo tanto, los ventiladores deben atraer el aire en vez de empujarlo. 

 

Humedad

Durante el almacenaje, se pierde humedad a través de la cáscara de los huevos hacia la atmósfera de la sala de almacenaje. Si los niveles de humedad en el aire de la sala son altos, este no puede tomar y mantener mucha más humedad de los huevos. Por tanto, se necesita una humedad relativa del 75-80 % (ver tabla anterior) para evitar que los huevos pierdan mucha humedad antes de que se inicie la incubación.

Algunos consejos respecto a la humedad

La humedad debe ser un fino vapor y no debe llegar a humedecer ningún huevo.

Los humidificadores requieren una limpieza y mantenimiento rutinario. Si no se comprueban frecuentemente, pueden llegar a ser una reserva natural de bacterias que se extenderán a los huevos cuando se activen los humidificadores.

 

Por Jason Cormick, Experto en plantas de incubación. Fuente: Petersime E-news

 

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