El Centro de Información Nutricional de la Carne de Pollo (CINCAP) publicó una guía práctica sobre las distintas formas de preparar y combinar el pollo en función de los objetivos de salud de cada persona.
La carne de pollo se adapta a diferentes etapas de la vida y a distintos propósitos alimentarios. Según la guía de CINCAP, la clave está en elegir la porción adecuada, el corte conveniente y la forma de cocción correcta para potenciar sus beneficios nutricionales.
Alimentación saludable y equilibrada
Para quienes buscan una dieta balanceada, CINCAP recomienda cualquier parte del pollo, idealmente sin piel para reducir el aporte calórico. El pollo aporta proteínas de buena calidad y debe acompañarse con granos enteros (arroz integral, mijo, lentejas), vegetales de distintos colores y grasas saludables como aceite de oliva o frutos secos.
Se admiten todas las formas de cocción, aunque se aconseja evitar el agregado de aceites al hornear, saltear o cocinar a la plancha.
Déficit calórico: el pollo como gran aliado
En una porción de 150 gramos de pechuga sin piel, se encuentran alrededor de 35 gramos de proteínas de excelente calidad, apenas 2 gramas de grasa y un aporte de solo 160 kilocalorías. Este plato exige masticación, aporta buena saciedad y deja espacio para agregar el resto de grupos de alimentos.
La pata muslo sin piel (150 g) aporta 30 gramos de proteínas y 7,9 gramos de grasa, con un costo energético de 190 kcal. Las formas de cocción recomendadas incluyen parrilla, plancha, grill, horno, vapor, hervido y air fryer, todas sin agregado de grasas.
Alimentación hipercalórica
Cuando el objetivo es consumir más energía, el pollo puede consumirse con piel, lo que aporta un extra de grasas de buena calidad y un mayor aporte calórico. CINCAP sugiere incluir distintas partes del pollo en guisos, arroz con pollo, carbonadas, budines, tartas y hamburguesas caseras para vehiculizar más alimentos en una misma preparación.
Facilitar la digestión
Para personas con gastritis, reflujo gastroesofágico, gastroenteritis, embarazadas en el tercer trimestre o adultos mayores, la guía recomienda la pechuga sin piel, cocida por métodos húmedos (vapor, hervido o cacerola), sin agregados de aceite o salsas, para que las fibras de la carne se digieran más fácilmente.
El pollo es un alimento versátil, práctico, accesible, saludable y sustentable, según CINCAP.
Fuente: CINCAP — Centro de Información Nutricional de la Carne de Pollo













