Cambio competitivo

08/30/2016

Editorial

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Cambio competitivo

El Centro de Empresas Procesadoras Avícolas (CEPA), a través de su titular, Roberto Domenech, sostuvo recientemente que los “costos de producción del pollo se han elevado considerablemente” y que la salida para “dejar de trabajar a pérdida” es mejorar el perfil exportador y contar con un tipo de cambio más competitivo.
“Nosotros estamos produciendo sin cubrir los costos de producción, por lo que estamos trabajando a pérdida, vendiendo a 19 pesos el kilo más IVA. Para solucionar esto hay que recuperar la capacidad de exportación y, además, necesitamos un tipo de cambio más competitivo”, señaló Domenech.
Para llegar a eso, el titular de la entidad empresaria dijo que “se debe destinar un poco menos de la producción al mercado interno, para reducir la gran oferta existente, y el resto exportarlo. O sea, si se producen 50 kilos, hay que destinar 44 kilos al mercado interno y seis kilos afuera, en vez de 46 adentro y cuatro afuera, como sucede en la actualidad”, describió el empresario.
Según el titular del CEPA, “las exportaciones mantienen una caída sostenida desde 2014, y estimamos que este año se pasarán de las 230.000 toneladas del año anterior a 200.000 en el presente”. De todas maneras, Domenech atribuyó está desaceleración a una fuerte baja en la demanda mundial de pollos y al derrumbe de los precios “de una manera desordenada”.
Este retroceso en el comercio mundial se debió a que “el 65% del pollo que se vende a nivel global es a países petroleros”, que hoy atraviesan fuertes crisis a causa de la baja del precio internacional del crudo. Domenech destacó que, a nivel nacional, “el sector está sosteniendo los niveles de producción de hace tres años, que se sitúa en los 2,1 millones de toneladas anuales”, y que alrededor del 90% de ese volumen se destina al mercado interno.
“La demanda interna es fuertísima ya que es la carne más barata que se puede conseguir en el mercado y se calcula que el consumo por persona al año asciende a los 46 kilos, solo superado por la carne de vaca”, dijo el dirigente empresarial. En cuanto a la situación laboral del sector, Domenech aseguró que “todavía no hemos hecho ningún ajuste y, para esquivarlo definitivamente, tenemos muchas expectativas de insertarnos en el mercado internacional”.
Tras lo cual agregó que en el sector “no pensamos en despedir ningún trabajador, porque cuesta mucho prepararlo para su función, aunque tenemos un problema muy grande con el ausentismo y el tema de los juicios laborales”. El sector de crianza y procesamiento de pollos ocupa hoy a 100.000 personas de manera directa, 43.000 aglutinados en las empresas que representa el Centro de Empresas Procesadoras Avícolas, y entre 25.000 y 35.000 personas de manera tercerizada.
Las importaciones son un problema relativo. “En este momento han crecido un poco, pero no una cantidad que pueda afectar la producción nacional. Básicamente se compra desde Brasil pechuga y ronda las 800 toneladas por mes, aunque no creemos que Brasil, en este aspecto, sea más competitivo que Argentina”, dijo el dirigente.
 

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