La enfermedad de Newcastle es una infección viral altamente contagiosa y mortal en aves que Argentina mantiene bajo control, siendo reconocida como país libre de la enfermedad, aunque aplica estrictos programas de vacunación (más del 98% de cobertura) y medidas de bioseguridad para proteger su estatus exportador. No tiene cura, por lo que la prevención es fundamental.

Aspectos clave en el país
Argentina se auto-declara país libre de la enfermedad de Newcastle (encuadrada en la familia Paramyxoviridae) desde hace décadas. El último foco fue registrado en 1987.
Prevención y Control: La vacunación es de carácter voluntario pero ampliamente adoptada (obligatoria en la práctica comercial) con cepas lentogénicas.
Transmisión: Se contagia por contacto directo con aves enfermas, heces, secreciones respiratorias, y por materiales contaminados (equipos, ropa, agua).
Síntomas: Afecta a pollos, pavos y aves silvestres, provocando signos respiratorios (tos, jadeo), digestivos (diarrea verdosa) y nerviosos (temblores, tortícolis).
Acción ante Sospechas: Ante la aparición de síntomas, se debe contactar al SENASA (Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria) para notificar.













