El nuevo presidente de CEPA analiza los desafíos del sector avícola, la reapertura de mercados y el presente de Soychú, la empresa de la cual es titular.

El flamante titular del Centro de Empresas Procesadoras Avícolas (CEPA) repasa los principales temas de la industria: la presión impositiva, la situación de SENASA, la recuperación de exportaciones tras la gripe aviar y el futuro de Granja Tres Arroyos.
Por Cadena Avícola
Franco Santángelo acaba de asumir la presidencia del Centro de Empresas Procesadoras Avícolas (CEPA), la cámara que agrupa a todos los frigoríficos avícolas de la República Argentina. Pero no es un recién llegado: lleva años en la institución y también está al frente de Soychú, una de las firmas avícolas más importantes del país, con sede en Gualeguay, provincia de Entre Ríos.
En diálogo exclusivo con Cadena Avícola, Santángelo abordó desde los problemas estructurales de la cadena hasta el presente de la exportación, pasando por el rol de SENASA y el delicado momento que atraviesa Granja Tres Arroyos.
Un cambio de mando en CEPA
La llegada de Santángelo a la presidencia de CEPA no fue casual. “La decisión se llega un poco porque Roberto Domenech, que estaba como presidente, ya cumplió una edad que tiene que dedicarse a disfrutar la familia”, explicó. “Yo soy uno de los que sigue, por lo menos en edad y con antigüedad en la cámara, con experiencia y con el apoyo de Carlos Sinesi, que es el gerente operativo”.
“No tan activo como lo de Roberto Domenech, porque él se dedicaba al 100% a esto”
Santángelo aclaró que su rol es más de acompañamiento político y reuniones con la comisión, mientras que la gestión operativa diaria recae en Sinesi.
Impuestos y legislación: los grandes frenos
El nuevo presidente de CEPA participó recientemente del Congreso de Maizar en Capital Federal, donde tuvo dos intervenciones clave. Una de ellas fue ante legisladores, para visibilizar las necesidades del sector.
“El 80% son problemas generales de la industria: todos los impuestos que están gravando la producción y la venta, como Ingresos Brutos, impuesto al cheque y retenciones a la exportación”, detalló.
Además, señaló un problema específico: el control a través de SENASA. “No todos los establecimientos son nacionales; hay provinciales y municipales que tienen muy poco control y muy poco control de la mercadería”, advirtió.
Maíz y proteína animal: dos negocios separados
En Maizar también se discutió la transformación de maíz y soja en proteína animal, con mesas sobre lechería, cerdos y carne vacuna. Santángelo fue contundente respecto a una tentación recurrente: que los productores de granos se integren hacia la proteína animal.
“Mezclar un tema con el otro es porque alguno de los dos no sirve como negocio. Son dos negocios separados. Mezclarlo es participar de los dos, no es la forma de hacer viable uno”, afirmó.
Y agregó: “El productor de grano, para mejorar su utilidad, tiene que hacer eficiente la siembra, eficiente la cosecha, la productividad y eficiente la comercialización. Puede guardar en la temporada de cosecha para vender fuera de temporada”.
“Son dos negocios separados. Mezclarlo no es la forma de hacer viable uno”
Mercados externos: la lenta vuelta después de la influenza aviar
Uno de los temas más sensibles para el sector es la recuperación de las exportaciones. Santángelo confirmó que Argentina ya fue declarada libre de influenza aviar por la OMSA, pero el problema no terminó ahí.
“Hay países que no lo aceptan directamente sin visita, como Chile y China. Hasta que no se llegue a la visita y a la habilitación directa, no podemos exportar”, explicó.
Sobre China, fue claro: “Es un tema político. Necesitamos que las autoridades nacionales den una señal de compromiso. Hasta lo dicen los embajadores de China en Argentina: necesitamos que viaje el Presidente o algún ministro de alto rango”.
Chile, por su parte, es clave para el pollo entero. “Está muy cerca y tenía un flujo fluido de exportación. Chile tendrá que ceder en algún momento”, opinó.
SENASA y la autocrítica necesaria
Consultado sobre el estado actual de SENASA y las restricciones presupuestarias que afectan su accionar, Santángelo fue directo: no se puede echar toda la culpa al organismo.
“SENASA hace rato que viene con problemas de presupuesto y operatividad, pero creo que si no tomamos conciencia todos los productores de que lo tenemos que resolver nosotros, no es tan fácil”, sostuvo.
“SENASA no puede poner 30 personas en el interior y otro tanto desparramado entre Buenos Aires y otras provincias para hacer que los productores tengan la bioseguridad como corresponde. Hay que hacer una importante toma de conciencia”, remarcó.
“No le podemos echar toda la responsabilidad a SENASA”
Soychú en números: 2400 empleados y 9,5 millones de pollos por mes
Santángelo también compartió datos de su propia empresa, Soychú. “La cantidad de personal es 2400 personas. Faenamos casi 10 millones, 9 millones y medio de pollos por mes”, detalló.
La faena se realiza en Gualeguay y Salto (provincia de Buenos Aires) con una unidad Crespo (Entre Ríos). El sistema está integrado por unas 600 granjas, distribuidas mitad y mitad entre ambas provincias, además de producción de huevos fértiles en Entre Ríos y La Rioja y plantas de incubación en Crespo y Gualeguay.
El caso Granja Tres Arroyos: una advertencia sobre la exportación
Ante la consulta sobre la delicada situación de Granja Tres Arroyos, que llevó al cierre momentáneo de su planta, Santángelo analizó las causas.
“Fue una empresa que se dedicó mucho a la exportación, llegó a exportar el 35%. En el año 23, con la gripe aviar, fue un gran tropezón porque se cerraron mercados”, recordó.
“Tuvo que ir adecuando de a poco la producción y los mercados internacionales, cuando los perdés, algunos no son fáciles de recuperar. Eso le trajo algún desequilibrio financiero, además de problemas con la parte sindical”, agregó.
Y concluyó: “La gente no quiere quedarse sin trabajo, pero realmente, por la falta de exportación, si el mercado interno no anda, se consume más; de alguna manera hay que achicarlo”.
Consumo interno: el pollo, la proteína más accesible
A pesar de las dificultades, Santángelo destacó que el consumo de carne aviar se mantuvo firme e incluso creció. “Siempre hablamos de 48 kilos por persona por año, pero con los cierres por influenza, yo creo que debemos estar absorbiendo unos 3 kilos más”, estimó.
“El pollo es la proteína más barata que existe”, sentenció, especialmente en comparación con la carne vacuna.
Fuente: Entrevista exclusiva de Cadena Avícola a Franco Santángelo, presidente de CEPA y de Soychú.













