El desafío de la demanda global de alimentos
El titular del Congreso Congreso Latinoamericano de Avicultura, Lic. Héctor Motta dijo a Cadena Avícola que “la iniciativa fue gestada por la Asociación Latinoamericana de Avicultura (ALA), por lo que desde su fundación, en 1970, es quien rige esa actividad. Buenos Aires fue la sede del primer Congreso Latinoamericano de Avicultura y la visión de los líderes de aquél momento era promover el intercambio de conocimiento, cosa que se llevó a cabo mediante el intercambio epistolar y la colaboración de algunos medios periodísticos especializados”.
“Don Ginés Perea, de Pilar, en la provincia de Buenos Aires, fue el primer presidente de ALA. Personalmente me incorporé como delegado por Argentina en 1978, en oportunidad del Congreso realizado en México, donde por primera vez se acompañó al evento con una feria, con la intención de mostrar el alojamiento de aves bajo sistematización”.
“Estados Unidos era el país que hacía punta en ese momento y además rector en materia de producción de huevos. Hacía unos años había comenzado la producción de carne de pollo y la modalidad se extendió por el resto de América Latina. Debe recordarse que, así como se reconoce al General Urquiza la introducción de los primeros planteles, es preciso reconocer a quienes en la década de 1920 impulsaron la avicultura. Entre ellos, Luis Keller en Entre Ríos y Francisco Minal, en Santa Fe”. A partir de mediados de 1950 se inicia la producción de pollos híbridos, lo que constituye el lanzamiento del parrillero.
La presencia argentina en ALA
“Nuestra presencia en ALA permitió obtener la sede del Congreso en 1987, con una meta de 150 expositores. En ese momento no había en Buenos Aires un hotel con esa capacidad, por lo que se llevó a cabo en el Sheraton y fue su playa de estacionamiento, alfombrada para la ocasión, la que alojó a los expositores; en el interior se desarrollaron las conferencias”.
“Esta oportunidad marcó un hito para los años venideros, ya que cada país organizador trató de superar al anterior. Ello permitió que ALA pueda vigorizarse, alcanzando un protagonismo importante en el orden mundial, con la presencia de profesionales, fabricantes e industriales de Europa y Estados Unidos. Argentina pudo ocupar la presidencia de ALA entre 1987 y 1989 y luego desde 1999 al 2001”.
“La posibilidad de que nuestro país sea sede este año, fue gestada en 1997 y llevó tanto tiempo, porque aún quedan países en América Latina que no lo han sido y otros que, al ser exitosos en la organización, pretenden repetir. Argentina pudo mostrar las razones de su solicitud y en 2009 lo logramos. Las dos entidades nacionales asociadas, la Cámara de Productores Avícola (CAPIA) y el Centro de Empresas Procesadoras Avícolas (CEPA), se han reunido para consolidar el éxito del Congreso”.
Las expectativas
“Cuando comenzamos a diseñar la edición del Congreso en nuestro país, nos propusimos la edición del inicio del nuevo siglo, es decir, demostrar que América Latina es capaz de cumplir con el desafío de la demanda global de alimentos. Estamos en una zona privilegiada donde países como México, Colombia, Chile, Brasil y Argentina han alcanzado un desarrollo muy importante, que permite el abastecimiento de alimentos saludables al mundo, producidos de forma amigable con el medio ambiente. Este es el concepto global que manejamos para la prédica en este Congreso”.
“No fue sencillo encontrar en el país un predio ferial que cumpla las exigencias planteadas, pero la Sociedad Rural Argentina nos ha abierto las puertas de su casa, histórica y tradicional en la producción. La actividad comenzará el 2 de septiembre, con lo que constituye el pre Congreso y, a partir del 6 y hasta el 9, el programa central.
Nos habíamos fijado como meta alcanzar 6500 metros cuadrados de exposición y actualmente estamos al límite de los 8000, con expositores efectuando aún solicitudes”.
Los contenidos
“Los ejes del Congreso girarán en torno a la investigación y la innovación tecnológica con una mirada especial hacia el empresariado argentino, que trabaja con el objetivo de colocar sus productos en el mundo. Los profesionales que definieron el temario, han logrado que más de medio centenar de especialistas en ciencias avícolas de todo el mundo participen transfiriendo su experiencia”.
“En la faz empresarial, llegarán economistas de primera línea que entregarán su visión de la actividad global en la materia. Uno de ellos es el actual embajador en la Unión Europea, Jorge Remes Lenicov, quien ha tenido una participación importante en los últimos años. Habrá además especialistas en marketing de diferentes lugares del planeta, que mostrarán las principales características de cada país”.
“También habrá oportunidad de conocer los nuevos diseños en materia de presentación productos de carne aviar y una jornada intensiva del Instituto Latinoamericano del huevo (ILH), con la presentación de campañas publicitarias. Esperamos la presencia de 3500 congresistas y la posibilidad de que unas 30 mil personas visiten la feria, con la idea de darle al mundo la idea de que Argentina puede reunir a sus empresarios en torno a una organización de esta envergadura”.
“Pretendemos aportar a quienes trabajan en la producción y la agroindustria conocimiento, capacitación y visiones para desarrollar sus negocios, en el marco de una política que se orienta a abastecer al mundo de alimentos”.
La fábrica perfecta
“Pretendemos darle certeza a la humanidad, que aquí podemos producir alimentos sanos y en cantidades importantes. Disponemos de un régimen de agua adecuado y espacio territorial suficiente para obtener los granos. Con la aparición de la avicultura, especialmente la producción de carne, es posible transformar proteína vegetal en animal de primera calidad”.
“Esto posibilita el desarrollo de una cadena de valor significativa, que genera puestos de trabajo en cada uno de sus eslabones y moviliza otros sectores de la economía. Casi un centenar de actividades conexas crecen a su alrededor, que movilizan su cadena de insumos”.
Los ovoproductos
“La actividad de producción de huevo pasó mucho tiempo sin incorporar tecnología, manejándose con elementos tradicionales. Desde 1993 comenzó el ingreso de nuevas líneas de industrialización, pero en la última década se ha vivido un proceso inédito, con la incorporación de galpones de última generación. A su vez, las inversiones originaron la concentración, lo que derivó en la aparición de liderazgos en materia de producción de huevo. Se trata de unas 25 empresas agrupadas, que reúnen el 40 por ciento del mercado nacional, poseen un elevado nivel de tecnificación, con planteles alojados en ambientes controlados”.













