Todos miran al maíz
En un artículo reciente, un analista de diario la Nación hacía hincapié en la falta de humedad en el suelo durante fines de 2008 y las primeras semanas de 2009, lo que mermó considerablemente el rinde potencial del maíz, pero además generó otros fenómenos igualmente preocupantes.
El principal es el riesgo de vuelco por debilitamiento de la caña. En este sentido, fue consultado un asesor de Rufino, en la provincia de Santa Fe, quien consignó que «en muchos cultivos se ven plantas quebradas uno o dos nudos por encima de la espiga, porque la caña está muy débil y no tiene resistencia. Este fenómeno es un síntoma que adelanta la posibilidad de vuelco a la madurez, cuando las plantas terminan de entregarse. Ante ese panorama, recomienda a los productores iniciar la cosecha temprano, aun con alto contenido de humedad.
En años normales se comienza a trillar con 17-18%, pero este año se podría empezar con 25% y posterior secado hasta la humedad de recibo del 14%, si la mercadería se va a almacenar por largo tiempo en silos convencionales. Si el destino son los silos bolsa, donde no existe la posibilidad de secada, se podría almacenar con 16-17% si la mercadería se conservará por 3 ó 4 meses. Si la humedad es mayor, se pudre el grano ubicado en la base y en la parte superior por movimiento interno de la humedad. Si se prevé un almacenamiento en silos bolsa por más tiempo, la humedad del grano cosechado debe ser menor.
La trilla temprana también evita pérdidas de peso del grano durante las etapas finales de la madurez. Estudios recientes en EE.UU. demuestran que el grano se resume desde el 25% de humedad hasta el 14% y no sólo pierde agua sino hasta el 10% de materia seca. Este fenómeno se evitaría con la cosecha temprana. La falta de humedad durante las etapas reproductivas también está dando lugar a granos livianos y espigas chicas y sin granos en la punta. Además, las plantas se están secando aceleradamente y acortando su ciclo. «Muchos productores ven con sorpresa que no podrán hacer silo de maíz de calidad porque los cultivos se pasaron por arrebato y perdieron las condiciones para dar lugar a un forraje lechero o de engorde», afirma el técnico. Con este panorama muy complejo para la producción, muchos agricultores prefieren no vender maíz anticipadamente, en el entendimiento de que la baja producción resultará ajustada para las necesidades del consumo interno, especialmente para la industria avícola y los feedloteros, en el segundo semestre del año.













