El consumo per cápita de carne vacuna se ubicó en 46,3 kilos anuales, una caída del 9,4% interanual, mientras que el pollo alcanzó los 50 kilos por persona, según datos de la Cámara de Comercio Cárnico (Ciccra).
La Argentina atraviesa un cambio de paradigma en los hábitos alimenticios. Los datos de la Ciccra muestran una retracción del 12,2% en el consumo interno de carne vacuna, en un contexto de crecimiento del 8,8% de las exportaciones respecto al mismo período del año anterior.
El pollo supera a la carne vacuna en el plato de los argentinos
Miguel Schiaritti, presidente de Ciccra, detalló que el consumo per cápita de carne vacuna se ubicó en 46,3 kilos por habitante al año, una caída del 9,4% interanual. Algunos análisis sectoriales ubican la cifra en 44 kilos, mientras que las proyecciones más pesimistas estiman que el consumo podría caer hasta los 35 kilos anuales, lejos de los históricos 70 kilos por habitante que la Argentina supo registrar.
En este escenario, el consumo de pollo y aves de corral en general ya supera al de la carne vacuna, alcanzando los 50 kilos anuales por persona. El cerdo también mostró un crecimiento extraordinario y registra un consumo de 25 kilos anuales. Además, ante el encarecimiento de la carne, se observa un incremento en la ingesta de alimentos a base de harina, como fideos y arroz.
Boom exportador y precios en alza
Mientras el mercado local se achica, el sector exportador vive un momento de gran dinamismo. En junio, el país exportó 54.000 toneladas peso producto de carne vacuna, impulsado por un fuerte incremento en las ventas hacia Estados Unidos. Las exportaciones generaron divisas por 427,8 millones de dólares, un 4,7% más que en mayo y un 40% más que en junio de 2025.
El precio promedio de exportación se ubicó en 7.880 dólares por tonelada peso producto, un 5% por debajo del promedio del mes anterior. Los analistas proyectan que la oferta de hacienda seguirá escaseando por la reducción del stock general y un proceso de retención de vientres por parte de los productores.
Esta menor disponibilidad de carne, combinada con la alta conveniencia económica de vender al extranjero, sugiere que los precios locales de la carne vacuna seguirán con una tendencia alcista, consolidando la tendencia de avance de las proteínas alternativas como el pollo en la mesa de los argentinos.
Fuente: LT7 Noticias — Ciccra













