Vacunación contra IBD con Cevac Transmune®

La enfermedad de Gumboro fue descrita por primera vez en los años 60 en Gumboro, Delaware, EE.UU. Muchos autores científicos se refieren a ella como Enfermedad de la Bursitis Infecciosa (IBD), dado que el virus invade y se replica en la Bolsa de Fabricio.
Poco después del descubrimiento inicial de la enfermedad de Gumboro, quedó claro que la bioseguridad y la limpieza y desinfección no eran suficientes para controlar la enfermedad, acelerándose el desarrollo de vacunas que se usarían ampliamente. Estas vacunas demostraron ser eficaces, desapareciendo los signos clínicos de la enfermedad.
Durante los últimos 50 años, el desarrollo económico de muchos países dio lugar al incremento de la densidad de aves por granja y llevando a la creación de programas de bioseguridad y vigilancia más estrictos. A pesar del amplio uso de vacunas y del incremento en el nivel de bioseguridad, la enfermedad de Gumboro aún está muy presente, situándose entre las cinco enfermedades más importantes en la mayoría de los países del mundo. Una de las razones de este fenómeno es que el virus de la enfermedad de Gumboro es muy persistente, capaz de sobrevivir en las instalaciones avícolas en ausencia de los pollos durante los periodos de vacío sanitario.

Ficha Técnica

Enfermedad de Gumboro


El virus de Gumboro es muy persistente y sobrevive fácilmente en el medio ambiente, por lo que su control solo es posible con una estricta limpieza y desinfección, junto con un buen programa de vacunación de reproductoras para proporcionar un nivel elevado y duradero de Anticuerpos Maternales (MDA – del inglés, Maternally Derived Antibodies), con el fin de prevenir la infección temprana con el virus de Gumboro de campo.
La aplicación correcta y eficaz de la vacuna de Gumboro en la descendencia (broilers o ponedoras) es esencial.
Existen varias opciones vacunales ampliamente disponibles y usados para el control de la enfermedad de Gumboro. Algunos están disponibles desde hace bastante tiempo, mientras que otros son más innovadores, habiéndose introducido más recientemente.
• Vacunas vivas atenuadas de Gumboro: suaves, intermedias, intermedias plus y calientes.
• Las vacunas de Gumboro inactivadas
• Las vacunas de IBD de complejo inmune
• Las vacunas IBD vectorizadas


Programa de vacunación contra la enfermedad de Gumboro con Cevac Transmune®


Las vacunas de IBD de complejo inmune son una suspensión de virus Gumboro vivos atenuados mezclada con un antisuero frente a IBD. La suspensión debe encontrarse en unas proporciones bien definidas, siguiendo unos procedimientos estrictos y preparando el antisuero en pollos SPF para que se alcance el equilibrio ideal entre virus y anticuerpos.
Un equilibrio adecuado entre el virus IBD y los anticuerpos IBDV es crucial para la eficacia y seguridad de estas vacunas. Cevac Transmune® tienen la capacidad para colonizar por completo la bolsa de fabricio y proteger frente a los virus IBD de campo.
De esta forma el virus vacunal queda cubierto y, por tanto, protegido del reconocimiento por parte de las inmunoglobulinas específicas protectoras del virus (VPI – del inglés, Virus Protecting Immunoglobulins) del sistema inmunitario de los pollitos. Tras la inyección, las VPI quedan almacenadas de la misma forma que los MDA se almacenan en las células dendríticas. Una vez que desaparecen los MDA, el virus vacunal es liberado. La instauración de la vacuna (que se demuestra por la replicación del virus vacunal en la bolsa cloacal) ocurre cuando el nivel de MDA alcanza un nivel suficientemente bajo para permitir que el virus vacunal escape del complejo inmune.
• Cevac TRANSMUNE®contiene la cepa WINTERFIELD 2512 que detiene la reinfección y protege contra todas las cepas virales
• Protege contra cualquier virus de campo
• Detiene la excreción de IBDV de campo al ambiente
• Previene la presión de la enfermedad debido a la acumulación de virus residual de campo ciclo tras ciclo
• Previene la evolución y surgimiento de nuevas cepas de IBDV

Cevac Transmune® BLOQUEA la infección de la Bolsa de Fabricio por el virus de campo y, en consecuencia, DETIENE su excreción al ambiente.


Una de las principales herramientas para el control de la enfermedad de Gumboro es la vacunación. Las vacunas se han empleado con éxito para controlar los signos clínicos de Gumboro desde el brote inicial de la enfermedad de Gumboro que tuvo lugar en los años 60.

Reducción de la excreción. Estudio 1
Dos estudios de laboratorio diferentes compararon la protección inducida por Transmune – una vacuna viva de Gumboro de complejo inmune – y una vacuna vectorizada de IBD, frente a distintas cepas de virus de Gumboro de desafío y su la capacidad de estas dos tecnologías vacunales de reducir su excreción. Se formaron tres grupos de broilers comerciales de 1 día.
• Dos grupos fueron vacunados por vía subcutánea, bien con Transmune o con el producto de IBD vectorizado (rHVT-VP2) construido con el gen VP2 insertado, obtenido un donante IBDV clásico (Faragher 52/70).
• El tercer grupo se dejó sin vacuna para tener un grupo control
Antes del desafío, se confirmó la replicación de ambas vacunas mediante histología y respuesta de anticuerpos para Transmune y mediante PCR y respuesta de anticuerpos para la vacuna rHVT-VP2.
El día 28, subgrupos de los tres grupos fueron desafiados oralmente con 104,0EID50 por pollito de varias cepas de la Enfermedad de Gumboro de distintos países y diferentes patotipos o genotipos:
• Un IBDV muy virulento de Pavo (D407/02/04 TR) Una variante de IBDV de EE.UU. (Delaware E)
• Una forma subclínica de IBDV de México (D1256/56/09 MX)
• Un IBDV subclínico de Sudáfrica (D430/3 ZA)
• Un IBDV subclínico de Brasil (D1311/7/09 BR)
• Una variante IBDV de EE.UU. (AVS-EL)
La protección frente a la infección o frente a las lesiones de la bolsa se evaluó a los 4 días post-desafío mediante histología de bolsa (lesiones agudas y porcentaje de folículos afectados) y virología (PCR). Se consideraba que un pollo estaba “totalmente protegido” si menos del 10% de los folículos de su bolsa cloacal mostraba lesiones.

RESULTADOS
Después de los desafíos, todas las bolsas cloacales de los pollitos vacunados con Transmune mostraron signos crónicos de bursitis asociados a la replicación del virus vacunal, pero no se detectaron lesiones agudas indicativas de la replicación de los virus de desafío. La identificación molecular del IBDV en la bolsa de Fabricio confirmó la presencia únicamente de la cepa vacunal viva atenuada W2512. Por otro lado, tras el desafío se observaron lesiones agudas en las bolsas cloacales de un número variable de pollitos vacunados con rHVT VP2 independientemente del virus de desafío, lo cual es indicativo de la infección, replicación y, en consecuencia, excreción del virus de desafío.
Bajo las condiciones de este ensayo, Transmune fue capaz de inducir una protección completa frente a un amplio rango de cepas del virus de Gumboro. De hecho, la protección frente a los signos clínicos, así como frente a la replicación y excreción del virus de desafío la convierte en una herramienta útil, no solo para proteger a los pollos, sino también para controlar la Enfermedad (la propagación del virus de campo).

Reducción de la excreción. Estudio 2
En otro experimento para evaluar la capacidad para detener la infección (y de esta forma, la excreción) con cepas de campo del virus de la Enfermedad de Gumboro, broilers comerciales de 1 día fueron vacunados por vía subcutánea con Transmune o con el producto vectorizado HVT-VP2. El tercer grupo se dejó sin vacunar para ejercer de control.
A los 28 días de edad, tras confirmar la adquisición de la vacuna, los subgrupos fueron enfrentados con uno de dos virus de campo: vvIBDV y Del E. Cuatro días después del desafío, los congéneres no vacunados (aves de contacto) se pusieron en contacto con los grupos desafiados. A los 42 días de edad, diez días después de la introducción de las aves de contacto, se realizó la detección y cuantificación de la replicación del virus de desafío en la bolsa cloacal.

RESULTADOS
Los resultados muestran que, a los 14 días post-desafío (10 días después de la introducción de las aves centinela), no se detectó la presencia del virus de desafío (vvIBDV o variante Del E del virus de la Enfermedad de Gumboro), ni en los broilers vacunados con Transmune ni en los virus de contacto. Por otro lado, en los grupos vacunados con la vacuna IBD vectorizada y desafiados con vvIBDV o la variante Del E del virus, el 40% y 80% de las bolsas cloacales, respectivamente, tenían lesiones moderadas a severas causadas por la replicación de las cepas de desafío.
Adicionalmente, las manifiestas lesiones severas en las bolsas cloacales de todas las aves de contacto indicaron una propagación no restringida del virus de desafío.

Referencias
R. Christophe Cazaban, Yannick Gardin y Rick van Oort, Ceva Santé Animale (Ceva)
Para más información acerca de Cevac Transmune® visite la página www.transmune.com.

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