A mediados de 2008 sería puesto en marcha un moderno túnel de frío
La inversión en tecnología de punta ha colocado a la firma Bonnín Hnos, de la ciudad Colón, en la provincia de Entre Ríos, en competencia directa por los apetecidos mercados internacionales que el sector avícola nacional ha venido ganando en los últimos años. Con una faena diaria que alcanza ya las 60 mil cabezas diarias., casi doscientas cincuenta granjas integradas al sistema y todas las etapas de la cadena de producción en funcionamiento, acaba de inaugurar su moderna planta para la fabricación de alimento balanceado.
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«La empresa comenzó su actividad a fines de la década los ´70», dijo a Cadena Avícola Abel Bonnín, quien junto a sus hermanos María y Guillermo, se encuentran hoy a la cabeza del establecimiento. «Después del trajín de muchos años, nos encontramos inaugurando una planta de alimento balanceado, muy lejos de aquella en la que preparábamos quinientos kilos diarios a esta de unas 25 toneladas hora».
Las inversiones
«La planta de fabricación de balanceado, que acabamos de inaugurar el mes pasado, fue pensada desde los accesos, en los que se colocó una buena parte de la inversión, especialmente en hormigón elaborado, tratando de corregir los errores que hemos cometido en las viejas plantas».
«Pero lo que se llevará una gran parte de nuestro esfuerzo este año será la construcción del túnel de frío, que demandará una inversión del orden de 1,2 millones de dólares. Se trata de una obra que pensamos tener terminada para el segundo semestre de 2008, siempre que las inclemencias climáticas lo permitan».
La mano de obra
Por su parte, María Bonnín, quien estuvo a cargo de la faena al comienzo, se refirió a las dificultades para conseguir mano de obra especializada en algunas tareas. «Al principio los que ingresaban se iban formando en la tarea, como le ocurrió a la mayoría de los frigoríficos de la zona al comienzo. De todos modos, resulta cada día más difícil conseguir mano de obra con capacidad suficiente y que mantenga la voluntad de aprender».
«Los avatares de los últimos años han hecho que los obreros del sector hayan perdido esa voluntad que tenían antes para capacitarse y a las empresas se nos hizo cuesta arriba invertir en capacitación. Ahora todos nos necesitamos y depende muchas veces de la buena voluntad de los empleados más antiguos, lograr que los jóvenes que se incorporan se pongan la camiseta. En este aspecto países como Brasil nos han sacado mucha ventaja, aunque debemos reconocer que allí existe un sistema de puntaje que premia a los trabajadores y la capacitación es parte del sistema en el cual el Estado es parte importante».













