En el Departamento Avicultura de INTA Concepción del Uruguay, la detección temprana de bacterias y hongos es una de las herramientas clave para sostener la sanidad en las empresas del sector. Ahí trabaja Dante Javier Bueno, médico veterinario y doctor en Bioquímica, responsable del área de Bacteriología y Micología. Su labor combina análisis rápidos para productores y proyectos de investigación de mediano plazo orientados a reducir la presión sobre los antibióticos en la producción.
Uno de los temas centrales en su agenda es la salmonela. No solo por su impacto económico —pérdidas por mortalidad y rechazo de lotes—, sino porque algunas cepas pueden permanecer en la cadena y llegar al consumidor. En ese punto, la detección confiable es la decisión. «Si la bacteria está y no la somos capaces de detectar, estamos fallando», sintetiza.
Otra línea de trabajo es el estudio de alternativas al uso de antimicrobianos: aceites esenciales, probióticos y bacteriófagos forman parte de proyectos que buscan pasar de resultados in vitro a estrategias viables en campo. La experiencia internacional de Bueno, incluida una estadía en la Universidad de Arkansas, confirma que el desafío sanitario en avicultura tiene puntos en común a nivel global: salmonela, búsqueda de reemplazos de antibióticos y necesidad de técnicas de control confiables.
Fuera del laboratorio, el equipo dirigido por Mario Soria, Juan Pablo Letia y Agustín Aldaz también apuesta a la divulgación. Como ejemplo, la compilación del libro «Entre Ríos, Paraíso de las aves silvestres», una obra que recopila hallazgos de investigadores de la provincia sobre fauna nativa y que ya fue donada a escuelas agropecuarias como material de consulta.
Fuente: INTA Concepción del Uruguay













