El Municipio de Río Grande (Tierra del Fuego), en colaboración con el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) y el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA), ha dado un paso significativo en el impulso del sector avícola local. En una iniciativa conjunta, se llevó a cabo una serie de capacitaciones dirigidas al personal técnico que labora en esta área fundamental para la economía y la seguridad alimentaria de la ciudad.

El objetivo primordial de estas capacitaciones es doble: por un lado, mejorar las prácticas y conocimientos técnicos del personal involucrado en la producción avícola; por otro lado, acompañar a los productores locales en el camino hacia la certificación de un sello de calidad avícola. Este sello no solo garantizará la calidad de los productos avícolas, sino que también asegurará la trazabilidad de los alimentos que llegan a los hogares de los riograndenses.
El subsecretario de Desarrollo Productivo, Facundo Armas, enfatizó la importancia de esta colaboración entre entidades gubernamentales y el sector productivo privado. «Esta articulación es fundamental para satisfacer la creciente demanda en nuestra ciudad, vinculada a productos frescos y seguros», señaló Armas. Además, destacó que esta iniciativa busca promover emprendimientos sostenibles y garantizar la sanidad pública en el abastecimiento de alimentos.
En relación con el papel del INTA en esta asociación estratégica, Armas resaltó su importancia para la soberanía alimentaria de Río Grande. La colaboración con esta institución de renombre contribuye significativamente al desarrollo productivo y económico de la ciudad, abriendo nuevas oportunidades para los productores locales.
Uno de los puntos clave de esta iniciativa es la implementación del Sello Avícola, el cual establecerá pautas de buenas prácticas avícolas para los productores. Aquellos que deseen comercializar sus productos en ferias o en cualquier establecimiento de la ciudad deberán cumplir con estas normativas. Para garantizar el cumplimiento de las mismas, se llevará a cabo un registro de producción, con la supervisión y acompañamiento del personal del Municipio.
Armas concluyó destacando que este esfuerzo conjunto es parte de una labor continua que se viene realizando desde hace varios años. El objetivo final es ordenar y mejorar el trabajo territorial y productivo, aumentando la escala y calidad de las producciones locales. El resultado esperado es claro: más productos frescos, sanos y seguros para los habitantes de Río Grande.












