El referente de la industria avícola nacional destacó el récord de 400 huevos por habitante en 2025 y anunció la puesta en marcha de una nueva planta de faena en General Racedo, Entre Ríos.
Así lo confirmó Héctor Motta, uno de los referentes máximos de la avicultura nacional, en declaraciones por el Día Nacional de la Avicultura. El segmento de huevos cerró 2025 con récord histórico: 400 unidades por persona, con un crecimiento industrial en el procesamiento de huevo líquido y en polvo que abre mercados externos.
Pero no todo es color de rosas. Mientras el huevo crece, la carne aviar se contrae: el consumo se mantuvo en 50 kg por habitante, y los cierres por influenza aviar en dos oportunidades obligaron a volcar excedentes al mercado local, derrumbando precios.
«Este crecimiento vino acompañado de un desarrollo industrial en el procesamiento de huevo líquido y en polvo, orientado tanto a la industria nacional como a la exportación», señaló Motta en declaraciones reproducidas por Debate Abierto.
El crecimiento del segmento hovable no se limitó al consumo interno. Según el empresario, el desarrollo de la industria de procesamiento de huevo líquido y en polvo abrió espacios tanto en el mercado local como en los mercados externos, ampliando las posibilidades de agregado de valor en origen.
Ese contraste definió el balance dispar de la avicultura entrerriana durante el último año: mientras el huevo crece, la carne aviar se estanca. En el polo opuesto, la producción de pollos enfrentó un año complejo. El consumo interno se mantuvo estancado en torno a los 50 kg por habitante, mientras que los cierres de mercados externos por casos de influenza aviar —ocurridos en dos oportunidades durante 2025— forzaron a volcar el excedente de exportación sobre el mercado local.
«2025 no fue como el del huevo; el sector de pollos trabajó prácticamente sin rentabilidad», sentenció Motta.
La expectativa para el segundo semestre de 2026 pasa por la reapertura de destinos clave como China, Japón y el sudeste asiático. En ese sentido, el empresario mantiene la cautela pero también la esperanza de recomponer el flujo exportador, variable que históricamente sostiene la rentabilidad del parrillero argentino.
Pese al contexto —con costos dolarizados, tasas que superan en 10 puntos la inflación y números finitos—, el Grupo Motta apuesta a una expansión de escala internacional. En septiembre u octubre de este año quedará inaugurada una nueva planta de faena en General Racedo, un proyecto que demandó ocho años de inversión y un elevado nivel de endeudamiento.
«Esta planta, diseñada con escala internacional, permitirá optimizar la estrategia de procesamiento integral y mejorar la competitividad en los 23 países donde la firma tiene presencia», expresó Motta.
Finalmente, en su análisis sobre la posición de Argentina en el mundo, el empresario definió al país como «un mercado de oportunidades» por su estabilidad en un contexto global marcado por conflictos bélicos. La instalación de plantas como la de General Racedo refuerza esa apuesta por una economía competitiva que permita a los productores locales acceder a mercados de alta exigencia.
Fuente: R2820 / Debate Abierto













