El huevo como alimento funcional
Se denomina funcional a aquéllos alimentos que además de los nutrientes nos brindan sustancias especiales que promueven la salud. En el caso del huevo podemos decir que es un alimento funcional natural, ya que aporta elementos esenciales como la colina y carotenoides que reducen el riesgo de padecer enfermedades.
Estos nutrientes que contiene el huevo son muy importantes para la salud. La colina es una especie de vitamina que nuestro cuerpo no puede sintetizar en cantidades suficientes y que interviene en múltiples funciones metabólicas, por tal motivo es necesario consumirla a través de los alimentos. El huevo es fuente de este nutriente, ya que un huevo cubre con el 50% de las recomendaciones. Entre las funciones más destacadas de la colina, se ha descubierto que condicionan el desarrollo y función cerebral. El disponer de suficiente cantidad de colina es vital para el desarrollo normal del cerebro. La colina modula los procesos de división, migración, supervivencia y diferenciación de las células en áreas críticas del cerebro (como el hipocampo, que juega un papel vital en el aprendizaje y adquisición de la memoria). El metabolismo de la colina y ácido fólico están fuertemente interrelacionados y ejercen efectos similares en el desarrollo del cerebro.
Por todos estos motivos es indispensable la presencia del huevo en la dieta de las embarazadas, con una ingesta recomendada de 2 huevos por día como así también en bebes y niños pequeños. En los bebés el huevo puede introducirse a los 6 meses de vida comenzando por la clara y hacia los 10 meses ya pueden consumir la yema y el huevo entero. De este modo los niños se benefician recibiendo la colina y también los ácidos grasos esenciales, hierro y proteínas contenidos en el huevo.
Carotenoides: Los carotenoides contenidos en el huevo se denominan luteína y zeaxantina. Son carotenoides de tipo xantofilas. A estos los podemos encontrar son sobre todo en las verduras de hoja verde y en la yema de huevo que es el único alimento de origen animal que aporta estos carotenoides. La luteína y zeaxantina son elementos esenciales que deben consumirse a través de la alimentación para que nuestro organismo los pueda utilizar. En el huevo estos nutrientes se encuentran en una matriz lipídica lo que contribuye a una mejor absorción de los mismos en el intestino.
Luego estos carotenoides se distribuyen por los tejidos y son los carotenoides principales del cristalino y de la región macular de la retina. Los estudios científicos han demostrado una relación inversamente proporcional entre la ingesta l de xantofilas y la aparición de cataratas o de la degeneración macular relacionada con la edad, razón por la cual pueden desempeñar una función protectora en el ojo.
Algunos estudios han demostrado también que estas xantofilas pueden ayudar a reducir el riesgo de desarrollar ciertos tipos de cáncer y, en particular, los de mama y pulmón. Los estudios que se están realizando en la actualidad además sugieren que la luteína y la zeaxantina podrían contribuir a prevenir cardiopatías o accidentes cerebro vasculares.
Como se menciona anteriormente, los carotenoides de la yema de huevo tienen excelente biodisponibilidad en la absorción. Por ello es el huevo un alimento esencial para prevenir el riesgo de padecer enfermedades visuales recomendándose incluir 1 huevo por día en adultos y ancianos.













