“La bioseguridad es una práctica necesaria e importantísima para reducir riesgos”

Desde Cadenas de Valor por la Radio Publica dialogamos con el Medico Veterinario Héctor Arbiza, quien nos puso en tema sobre los inicios de la avicultura industrial hasta introducirnos en un factor clave de la actividad en la actualidad como la bioseguridad.

“Para muchos es conocido, pero para otros, no con la profundidad necesaria, sobre todo por la importancia que tuvo esta ciudad y esta región, que junto con otros departamentos vecinos iniciaron una forma de producir nueva que llevo a trabajar de una forma más ordenada y tecnificada, que consideró importante. Hablando de fechas, no tenemos una fecha cierta, pero sí sabemos de qué ya fue una inquietud de productores que desarrollaban otro tipo de avicultura, familiar o semi intensiva, pasamos así a formar parte de lo que era la avicultura moderna, la Avicultura mundial que se modernizó no hace muchos años, concretamente aquí tomo la delantera Un Instituto nacional que existían en aquel entonces con otro nombre, por los años 58, 59 y 60, diría que esos tres años fueron fundamentales porque se ocuparon de importar la genética de aquel entonces, novedosa de utilizar aves mejoradas, seleccionadas y preparada para obtener los mejores resultados productivo. Así que esta ciudad incorporo la tecnología necesaria y adecuada, que también en otras disciplinas como la nutrición, no solamente la genética, hicieron posible una manera de producir diferente y también un producto que por aquellos años era un producto consumido, pero lo consumían para determinadas ocasiones por el valor, por el precio, que alcanzaba hasta que llegara al público consumidor”

Los problemas de la avicultura en sus comienzos:

“Tiene muchísimo que ver con este crecimiento extraordinario que salía destacado en toda la producción de animales para obtener carne, huevo y otros productos. Y en el caso de nuestra zona, se dio simultáneamente y después, con el correr de los años, se fue acentuando más como productor de carne. Pero no dejamos de reconocer que la introducción de las nuevas líneas genética, junto con la calidad del agua a través de los bebederos llamados niple, fuese llegando paulatinamente y se fueron afianzando en la forma de producir moderna. Y hay también que destacar de que nosotros tuvimos un destacado mejoramiento de la salud de los animales también, porque en aquel entonces la República Argentina también padeció de algunas enfermedades que diezmaban a la población con mortandades muy alta y que fueron mejoradas gracias a la biotecnología, la aplicación de vacunas y la bioseguridad”

La bioseguridad nace para minimizar aún más las enfermedades que las vacunas no pueden frenar:

“La avicultura como toda actividad productiva animal o de los seres vivos tiene que recurrir a algunas prácticas de manejo, algunas prácticas que hacen reducir los riesgos, y hablando del tema de la salud de los animales y de las enfermedades. Lo primero que debemos reconocer es que esto merece un repaso permanente tanto en materia del uso de las vacunas, vacunas que cada vez dan más seguridad pero que nunca alcanza el 100%. Y para ello es necesario la práctica de la bioseguridad. Ahora nos hemos encontrado que la bioseguridad, por ser como lo dice la palabra, seguridad para todos los seres vivos, dentro de eso tiene mucha importancia la bioseguridad en la avicultura, ya sea productora de carne o de huevo. Y ahí está el conocimiento porque quien no conoce en profundidad estos temas, no le da importancia, como ha ocurrido que durante esta pandemia, nos ha tocado muy de cerca y que rápidamente por la forma de vivir, de comercializar y de trasladarse en un lado a otro, ha llegado a los países más distantes de donde había comenzado un problema de salud que no va a ser el último, caemos bajo el peso de un riesgo tremendo, de que las personas o los animales o los vegetales enfermen, entonces tener un control permanente de todo esto es de suma importancia”

Los pasos a seguir para desarrollar una buena estrategia sanitaria:

“Hay que practicar, hay que hacer permanentemente bioseguridad. La bioseguridad es una práctica necesaria e importantísima para reducir riesgos. Y nosotros en enfermedades infectocontagiosas en las grandes poblaciones, como es lo que ocurre con la avícola, en el caso de las producciones intensivas, tiene una gran oportunidad, pero también un gran desafío. Y la bioseguridad no se compra, la tenemos que practican, la tenemos que hacer con responsabilidad y con mucho compromiso, porque aún los organismo o los profesionales o los técnicos, que están trabajando en un sector donde se manejan aves vivas. Tiene que tener el compromiso y la responsabilidad de todos los que trabajan dentro del establecimiento, incluso fuera del establecimiento, porque los vehículos y las personas son necesario para desarrollar esta actividad, así que es un trabajo, que no se compra, no requiere de grandes instalaciones, pero si de un permanente control y fiscalización.

La bioseguridad optima, excelente no existe ni a los países más desarrollados o más ricos de mayores posibilidades o recursos económicos. Siempre está pendiente de ser vulnerada, por eso a aquello debemos estar atentos las veinticuatro horas y no descuidarnos; los mismo durante la pandemia. Podemos haber utilizado correctamente un elemento tan importante juntamente con la vacuna y con las medidas de prevenir el ingreso del agente infeccioso a través del sistema respiratorio que obliga a que la persona que va a ser bioseguridad o los animales o el establecimiento, estén atendiendo a la cuestión de mantener un estricto control de la calidad de las herramientas a utilizar: un buen asilamiento, una buena ubicación en la Granja. Pero aun las granjas con mayor distancia y una correcta ubicación pueden verse vulneradas por qué no se practica la bioseguridad y así tenga los equipamiento más modernos y más eficientes, puede estar fallando en segundos, minutos y ser vulnerada y ser posible de que se desarrolle una enfermedad que como bien sabemos, tiene un periodo de incubación y después el desarrollo de los síntomas y las consecuencias, no solamente de enfermos sino de aves en este caso que podrían sufrir hasta la muerte”

Hepatitis en Argentina:

“Esa es una enfermedad nueva para nuestro país. Nosotros nos consideramos libres de la hepatitis de cuerpo de inclusión hasta que un día se empezaron a ver síntomas, lesiones en las aves, incluso no solamente por la morbilidad que es la presencia de síntomas, sino también la mortandad, la desaparición de animal. Y esto afecta mucho a la economía y esto afecta mucho a los costos. Y cuando ocurre tenemos que verlas en una forma global y general Si se trata de una enfermedad transmisible, porque pueden ser en el caso de la hepatitis a cuerpo de inclusión, que venga a través de los planteles. Me refiero a los abuelos y los padres, de los productores de carne que son los parrilleros o pollos, o de la gallina productora de huevo. Cuando descartamos esa posibilidad de transmisión, tenemos que pasar a la otra, por donde viene y cómo se produce la difusión. Cuando nosotros practicamos bioseguridad, estamos haciendo dos cosas: prevenir el ingreso de la enfermedad al establecimiento productor y también evitar la difusión. Entonces la bioseguridad debe ser hecho para todo lo que entra y para todos lo que sale de la granja, ocurre esto con las personas principalmente y con los vehículos que son transmisores indirectos, agentes patógenos o que producen enfermedades así es de que podemos alcanzar niveles preocupantes, como han sido lo que lo que ha ocurrido en los último meses o años que nunca se cuándo esto comienza, no se sabe con exactitud el día ni la hora, pero si la detección progresiva de síntomas o de mortandades, tiene que ser motivo de preocupación no solamente para los profesionales responsables del establecimientos, sino también para los trabajadores y dueños.

Una de las formas más rápidas de llegar a concretarse la bioseguridad es después del estudio y la investigación del agente patógeno porque hay variedades, como ocurre con el virus que nos afecta de esta pandemia, en el caso de la hepatitis de cuerpo de inclusión, se trata de una enfermedad transmisible y por eso nosotros debemos prestarle atención al desarrollo de la vacuna adecuada y también a la forma de aplicación. Son cosas que ya se están haciendo, pero que tienen una importancia trascendental para el futuro de la economía, la hepatitis de inclusión no es una enfermedad de declaración obligatoria como es New Castle o influenza, nosotros estamos libres de esas dos enfermedades, que si son de declaración obligatoria, pero que no tengamos que declarar de que tenemos problemas no estamos obligados pero estamos comprometido a saber de qué está existiendo el problema y lo tenemos que erradicar de la mejor forma y lo más rápido posible.”

El trabajo en el INTA de Concepción del Uruguay:

“Es una ocupación permanente, diaria de los laboratorios fabricantes de vacunas, de los laboratorios de investigación, como puede ser el INTA de Concepción del Uruguay, o puede ser el INTA de Castelar donde ya se han tomado muestras y donde ya también había intervenido el Senasa como agente fiscalizador, o de control y quien va a dictar las medidas que se deban tomar. Pero estamos en un comienzo, estamos a tiempo, pero cuanto más rápido se trabaje en este sentido para mejorar esta situación e incluso buscar la erradicación, así fue con otras enfermedades. La generación de profesionales de mi época trabajamos mucho porque junto con la importación genética venían problemas del virus de New Castle, y cuando se avanzó en la elaboración de vacunas no se practicaba la bioseguridad, pero si había algunas prácticas que hacen a la bioseguridad que se aplicaban y se tuvieron que profundizar, mejorar y agregar otras formas de manejo.”

Aveshow
DonAntonio (1)
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