La organización agraria española advierte que la acumulación de casos recientes de enfermedad de Newcastle en Castilla y León exige medidas urgentes de bioseguridad y un control obligatorio de la vacunación en las explotaciones avícolas.
Unión de Uniones de Agricultores y Ganaderos reclamó al Ministerio de Agricultura de España una investigación sobre el origen y la propagación del virus de Newcastle, luego de que se confirmaran nuevos focos en establecimientos avícolas de Castilla y León. La organización también solicitó una línea de ayudas específica destinada a reforzar la bioseguridad en las granjas del sector.
Una enfermedad que no puede tratarse como algo aislado
La entidad consideró imprescindible determinar el origen de los nuevos focos para poder diseñar medidas concretas, tanto desde las administraciones como desde el propio sector productivo. Unión de Uniones subrayó el carácter altamente virulento del Newcastle y advirtió que la repetición de casos en las últimas semanas impide seguir abordando la enfermedad como un problema puntual.
Además de las líneas de ayuda que ya ofrecen algunas comunidades autónomas, la organización solicitó que el Ministerio habilite una línea propia para impulsar reformas en las explotaciones orientadas a fortalecer la bioseguridad. En ese marco, insistió en la necesidad de extremar los controles en los establecimientos afectados y en la gestión de los sacrificios sanitarios, dado que el virus se transmite por vía ambiental y con gran rapidez.
Control obligatorio de vacunación
Unión de Uniones recordó que la vacunación contra Newcastle es obligatoria en España. Si bien no impide la transmisión del virus, reduce de forma significativa su tasa de propagación. La organización propuso que la administración establezca un control obligatorio para verificar que la vacunación se esté aplicando correctamente y que los titulares de las explotaciones la incorporen a la documentación de sus aves.
La organización tendió la mano a las administraciones para colaborar en el desarrollo de protocolos de contención y se mostró dispuesta a participar en una gestión que calificó como necesariamente proactiva. Los productores avícolas que ya vieron sacrificadas todas sus aves, señalaron, sufrieron un impacto tanto económico como personal de considerable magnitud.
La situación en Argentina
Argentina mantiene su estatus sanitario libre de Newcastle, una condición que el Senasa preserva mediante controles estrictos en los establecimientos avícolas y la vigilancia epidemiológica permanente. El brote en España, no obstante, enciende las alarmas sobre la importancia de sostener y profundizar los protocolos de bioseguridad en la producción avícola nacional, especialmente en un contexto de alta circulación global del virus.
Fuente: Agrodigital. Foto: Referencia ilustrativa.











